Copenhage es conocida, en su mayoria, por su famosa sirenita y el Tívoli, que es parque de atracciones más antiguo del mundo. Y es cierto, que son dos visitas imprescindibles cuando recorres la ciudad. Es curioso la de veces que hemos visto reproducida en imagenes la sirenita y sigue sorprendiendo y enamorando cuando la ves. Aunque tengas que sortear montañas y montañas de turistas.Una de las cosas que más me gustaron es el servicio gratuito de bicicletas. Es un servicio para cualquiera que visite la ciudad (en Barcelona instalaron un servicio parecido pero sólo es gratuito para residente y, creo, que tiene un límite de tiempo).
Copenhage es una ciudad pequeña, tranquila... Se puede llegar andando a todas partes por lo que no es necesario coger el transporte público. Cosa que nuestro bolsillo agradecerá, puesto que es una ciudad cara para nosotros. Recordar que aunque Dinamarca pertenece a la Unión Europea no tiene el Euro, sino la Corona Danesa. Es fundamental cambiar la moneda en cuanto lleguemos puesto que, aunque en muchos sitios puedes pagar en euros, pueden llegar a estafarte porque te cobran un pequeño suplemento. Y mejor cambiarlas en el aeropuerto (tanto en España como en Dinamarca) porque la comisión será inferior que en el centro de la ciudad.
Otro de los lugares claves de Copenhage es el barrio de Cristiania. Cristania es un antiguo cuartel que una vez abandonado fue ocupado y se creo un "estado libre". Aunque nunca ha conseguido su ansiada independencia, Cristania disfruta de cierta independencia al ser una zona libre de impuestos y de alquiler. No se puede ir en coche, y es digno de pasear por sus calles floridas y llenas de arte. Cristania se conoce habitualmente por su política de drogas (son permitidas, aunque cada vez con más recato) y su ambiente inundado de arte. Imprescindible sus restaurantes de comida biológica y su mercadillo de artesania.
Copenhage es una ciudad para pasear, desde la plaza del ayuntamiento Radhuspladsen hasta Kongens Nytorv (donde está el teatro Real y Nyhavn). El paseo hasta ahi se hace por una calle peatonal Stroget, que es la calle comercial por excelencia de Copenhage. Durante este paseo nos vamos encontrando por varias plazas, entre ellas, una imprescindible, Hojbro Plads, desde donde podemos ver el parlamento y el edificio de la bolsa.
Otro imprescindible, el palacio real con sus guardianes daneses. Y los jardines cercanos a la sirenita son maravillosos. Sobre todo si tienes suerte y te acompaña un día de Sol... Y la estación central de tren, donde por cierto me encontré el cartelito de abajo en los baños... ¿y sobre un paseo en barca por los canales? En mi opinión no merece la pena... Demasiado caro para lo que es.
"Viajar. Asimilar horizontes. Huir de lo viejo. Arrancarse de lo conocido. Beber lo que viene. Tener alma de proa"

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